Liberen a Mireles
La Jornada, 01 de julio de 2014
De hinojos, atadas las manos sobre las espaldas, rodeados de militares y policías enmascarados, los autodefensas michoacanos que no se sometieron a la voluntad gubernamental no sólo fueron aprehendidos, sino humillados. Para que quedara claro el carácter ejemplar de su castigo, varios fueron trasladados a un penal en Nayarit.